El tabaquismo es una enfermedad grave que requiere cuidados individuales y comunitarios en la población, por ello obliga a despertar la conciencia social y mantener el interés por cuidarse. Actualmente disponemos de un amplio conocimiento sobre el impacto que tiene el tabaco en los fumadores y sobre el impacto del aire contaminado por humo de tabaco para la salud de las personas expuestas a esta contaminación.

El cigarrillo se asocia con factores de riesgo y produce enfermedades entre ellas cáncer, EPOC, cardiovasculares, por lo tanto los fumadores son más susceptibles a padecer resfrío, catarros y gripe entre otros.

La Dirección General de Recursos Humanos de la Cámara de Diputados, considera que el entorno laboral es un marco ideal para prevenir enfermedades y promover la salud, por ello han aunado esfuerzos con profesionales especialistas en la temática con la finalidad de crear conciencia en el protagonismo del cuidado de la propia salud y de la salud colectiva. Además de brindar herramientas para sostener la decisión en el proceso de dejar de fumar y reducir la cantidad de tabaco consumida por los fumadores.

Por ello se puso en marcha en la Legislatura un trabajo realizado por un equipo interdisciplinario compuesto por una médica miembro de la Asociación Argentina de tabacologia, Dra. Silvia Sanchez, la psicóloga Lic. Melina Simsom y la trabajadora social Lic. Valeria Segovia.

La trabajadora social realiza la entrevista de admisión al programa, recaba datos generales del paciente como edad, estado civil, domicilio, información sobre su adicción a la nicotina, e indaga los motivos explícitos para dejar de fumar.
Si el paciente no está decidido a dejar el tabaco se trabaja sobre la motivaciones, si la motivación es alta, la persona realiza una consulta con la psicóloga quien evalúa el perfil del paciente y las posibilidades actuales de iniciar un tratamiento.

Luego es atendido por la médica del equipo con quien realiza un tratamiento individualizado y personalizado donde se refuerzan pautas conductales y se atienden síntomas de abstinencia.
La instauración del tratamiento se fija según el estatus del fumador a criterio de las pautas vigentes reconocidas ante distintas entidades dedicadas a este tema.

El tratamiento es otorgado a través de recursos dispuestos por la Cámara de Diputados bajo el programa de Cesación tabáquica, con modalidad semanal para tratar aspectos inherentes a la adicción al tabaco.
El equipo interdisciplinario realiza el seguimiento del paciente a lo largo de todo el tratamiento asegurando el acompañamiento y la continuidad en el mismo.

El trabajo en equipo facilita la supervisión y la consulta entre los diferentes miembros del equipo, permite descubrir decenas de variables presentes en la problemática, controlar la ansiedad producida por problemas económicos, laborales; el compartir experiencia con otros, la preocupación por el peso, fueron algunas de las variables que aparecieron y que interactuaban mutuamente.

El intercambio de conocimientos y pautas de actuación, aportó nuevas perspectivas, facilitando el enfoque biopsicosocial, logrando que la persona reciba una mejor atención y los resultados sean mas efectivos.

Los resultados:

Redujo la exposición de los empleados -fumen o no- al humo de tabaco.
Redujo la cantidad de tabaco consumida por los fumadores, los alentó y ayudó a que dejen de fumar.
Redujo situaciones conflictivas entre personas que fuman y quienes no fuman.
Motivo a los empleados que fuman para que dejaran de fumar.
Ofreció apoyo a los fumadores para dejar de fumar.
Apoyo a las personas que han dejado de fumar, para consolidar la abstinencia.
Y lo mas importante y quizás poco medible promovió la salud de los empleados legislativos que lograron dejar de fumar, mejoró su calidad de vida, los preservó de enfermedades derivadas del tabaquismo activo y pasivo, como las enfermedades oncológicas y cardiovasculares, aumentando su esperanza de vida.

 

 

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