“SE ORDENA LA ECONOMÍA O SE CAERÁ DEFINITIVAMENTE EN LA TRAMPA DE LA DEUDA”
Santa Rosa, 20 de noviembre – Tanto el proyecto de ley de presupuesto general de gastos y recursos 2020, como el de ley impositiva para el mismo período, fueron explicitados en una larga reunión con los legisladores de la comisión de hacienda y presupuesto, por el ministro de hacienda, Ernesto Franco y sus colaboradores.
“El recambio constitucional de autoridades que se va a producir el 10 de diciembre, y la falta de definición de algunos integrantes del nuevo gabinete del Poder Ejecutivo –aclaró el ministro- ha dificultado la tarea de establecer un proyecto de presupuesto más específico en las distintas áreas de gobierno”.
También hizo mención a que el recambio se dará se igual forma en el orden nacional y que el presupuesto enviado al Congreso por las actuales autoridades será de “difícil realización”.
“Lo más razonable hubiera sido presentar el proyecto de presupuesto en los primeros meses del año que viene, reconduciendo la ley de presupuesto vigente –reconoció Franco- pero, teniendo en cuenta la lata inflación que han afectado a las distintas partidas de recursos como de gastos, es que presentamos este presupuesto, con la posibilidad de realizar las modificaciones que se crean pertinentes proponer en el año 2020, una vez que asuman las nuevas autoridades provinciales como nacionales, y se tenga cabal conocimiento de la ley de presupuesto que en el futuro se apruebe en el Congreso de la Nación”.
En ese sentido se dejó en claro que es por eso, dejando latente la posibilidad de re-estructuraciones presupuestarias no muy lejanas en el tiempo, que, por ejemplo, en obras públicas se proyectan valores globales de obras y no se especifica un desagregado de cuales serán, pues no están totalmente definidas.
Franco dijo que “los errores sistemáticos del gobierno nacional en materia de política económica fiscal y cambiaria están siendo sufridos por todos los argentinos; la deuda con el exterior ha vuelto a ser un problema para la estabilidad de la macroeconomía del país y, sin que se haya resuelto el problema de la inflación, la amenaza del desempleo abierto y persistente vuelve a estar latente”.
“Desde este complicado contexto –manifestó el ministro-se plantea el año fiscal 2020, donde el ordenamiento de la economía deberá tener lugar, so pena de que nuestra economía ingrese definitivamente en la “trampa de la deuda”, que implica esfuerzos cada vez mayores realizados con un ingreso nacional cada vez menor, para afrontar el pago de los intereses de ésta. Será crucial entonces la resolución d este problema por las autoridades venideras. A partir de ese ordenamiento se podrá intentar cimentar un proyecto de reconstrucción de las bases económicas del país”.
Para Franco, “la atención de las necesidades urgentes en materia social (desarrollo social, salud y educación) se visualizan como la prioridad en un contexto de una crisis que ya está incidiendo en forma generalizada en estratos sociales que cuatro años atrás no sufrían carencias en términos de ingresos. Es así que se verá dilatado, entonces, el proceso de inversión pública de manera casi inexorable. Pero ese refuerzo de la incidencia del gasto corriente, no será producto de un estado elefantiásico, sino de una situación general que requiere la atención de demandas inmediatas”.
“Aunque las proyecciones puedan variar significativamente, en más o en menos, dependiendo de las características que adopte la nueva política tributaria a nivel federal, así como la forma en que se distribuyan las ganancias y pérdidas de recursos –dijo el ministro- en términos de recursos se proyecta continuar con el proceso de disminución de gravámenes iniciado por la ley 27430”.
“Así, este proyecto de ley de presupuesto de $73.526.150.740, intenta dar respuesta a las demandas de bienes públicos y financiar las inversiones que se requieren para mejorar la infraestructura social en un contexto complejo económico y social y en un marco de incertidumbre que ya resulta percibido por casi todos los agentes económicos”.


Impositiva

El ministro Franco, en cuanto al proyecto de ley impositiva 2020, dijo que “la profundización de la crisis económica iniciada en 2018, en conjunto con una serie de cambios impositivos impulsados por el gobierno nacional que agudizaron la merma en los recursos fiscales a lo largo de 2019, obligan al Estado Provincial a reforzar su sesgo precautorio en relación a la recaudación de los tributos bajo su órbita respecto del año que se avecina, el que se plantea complejo en materia de ingresos”.
Reveló que “la prioridad para el gobernador electo, como también para el actual gobernador, es el tema viviendas. Por eso temporalmente, hasta que se implementen los planes nacionales, lo que se está haciendo es una ley de expropiación. Se ha ampliado del 10 al 30 por ciento el valor fiscal que se fija a través del tribunal de tasaciones para tratar de tener los terrenos disponibles para planes provinciales, para gente que pueda obtener un crédito o planes nacionales» y es en ese contexto donde dio a conocer que “habrá una fuerte carga a quienes tienen una hectárea o más y no lotean”.
“Vamos a presuponer –dijo- que ese contribuyente tiene 10 terrenos baldíos y en función de eso se va a aplicar un impuesto especial. De esa forma el mercado va a recibir mayor oferta y se acomodarán los precios”.
Franco dijo que “necesitamos terrenos y la idea es que los compremos antes, por eso está la ley y el dinero para las expropiaciones” pero agregó que también “debemos atacar la especulación, fundamentalmente en Santa Rosa, Toay y General Pico. En esta la ley impositiva vamos a identificar todos los terrenos que están en el ejido urbano y que pueden ser loteados. Será aquí donde el tema impositivo va a ser muy fuerte para todos aquellos que tengan terrenos que superen la hectárea. En ese caso vamos a presuponer que tiene 10 terrenos baldíos y en función de eso se va a aplicar un impuesto especial”, aseguró.
Franco profundizó diciendo que “en Santa Rosa, General Pico y Toay se detectarán aquellas “islas” en donde se presupondrá que si supera la hectárea le caben 10 terrenos baldíos. Se le va a cobrar por eso. Que la especulación cueste u obligue a lotear. Si eso ocurre el mercado va a recibir mayor oferta y se acomodarán los precios”.
Y recordó que “cuando hace dos años comenzamos a cobrar un impuesto especial a los terrenos baldíos para evitar la especulación, se originó algún blanqueo de mejoras porque la gente prefiere construir antes que pagar el impuesto a los baldíos, que es más caro que cuando tiene algo construido”, se entusiasmó para terminar.
Los diputados se tomarán una semana más para hurgar en ambos proyectos y plantearle la ministro las inquietudes que les surjan, en una definitiva reunión a celebrarse el miércoles 27 de noviembre, donde emitirán dictamen para en la sesión posterior votar las dos iniciativas.

JCE.19 002539 Min.de Economía Franco en dialogo con pte com de hac y pto Robledo

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